La Síndrome posvacacional, también conocida como depresión posvacacional, es un término muy conocido que hace referencia al estrés que experimentamos después de las vacaciones cuando tenemos que readaptarnos a nuestras obligaciones diarias, ya sean familiares, laborales o académicas.
Cuando llega el momento de volver a la rutina después de las vacaciones, experimentamos una reacción de estrés. En general, un cambio de hábitos suele requerir un gran esfuerzo. Volver a enfrentarnos a responsabilidades y obligaciones que aumentan la ansiedad puede llevarnos a experimentar síntomas como malestar psicológico, apatía, falta de concentración, palpitaciones, taquicardia, dolores musculares, malestar digestivo, dolores de cabeza, etc. Estos síntomas suelen desaparecer en un plazo de 10 a 14 días.
Según los cálculos realizados este año por la consultora de recursos humanos Adecco, el 30,1 % de los trabajadores sufrirá el síndrome posvacacional, mientras que parte del 70 % restante padecerá episodios de fatiga o estrés.
Por todas estas razones, podemos afirmar que «la mejor medicina es la prevención». Intentar minimizar o prevenir estos síntomas puede resultar mucho más sencillo si sigues una serie de consejos para una vuelta al trabajo más fluida. .
1. Planifica tu regreso al trabajo con un margen razonable. Si es posible, empieza a trabajar a mitad de semana para reducir el impacto psicológico de la vuelta.
2. Organiza tus actividades laborales de forma progresiva. Analiza las tareas que tienes pendientes y prioriza las más urgentes.
3. Establezca objetivos específicos. La implicación aumenta la motivación en el trabajo.
4. Respete su horario de sueño. Vuelva a normalizar sus patrones de sueño.
5. Modera tu consumo de alcohol y cafeína. El alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo que intensifica la apatía, la depresión y la fatiga. Por otro lado, la cafeína intensifica el estrés.
6. Organiza tu tiempo y diviértete. Dedica tiempo a ti mismo.
7. Practica deporte. Te ayudará a reducir el estrés al aumentar las endorfinas, las proteínas responsables de la felicidad.
8. Establece límites y aprende a decir «no». Una cosa a la vez.
9. Piensa en positivo. ¡Todavía quedan más días festivos por venir!
10. Ten paciencia. La tristeza posvacacional es temporal; solo se supera con actitud y tiempo.
Fuente: Adecco


